Para que recordar!?
A veces me pregunto sobre los recuerdos. Valiosos
recuerdos que a veces no recuerdo.
¿A dónde van a parar los recuerdos una vez recordados, una vez transitados, una vez desgastados?
¿De qué sirve un recuerdo, si no para ser recordado? ¿Qué valor puede tener un recuerdo que se guarde o archive en un desván de nuestro cerebro para ya nunca más salir de allí?
¿Cuántos recuerdos habrán guardados en la memoria, recuerdos de antaño que ahora no recuerdo?
¿Cuántos recuerdos se habrán perdido en ese inmenso almacén que es la memoria y cuanto daría por hacer un largo repaso de todos esos recuerdos que una vez fueron y ya no son?
¿A dónde van a parar los recuerdos una vez recordados, una vez transitados, una vez desgastados?
¿De qué sirve un recuerdo, si no para ser recordado? ¿Qué valor puede tener un recuerdo que se guarde o archive en un desván de nuestro cerebro para ya nunca más salir de allí?
¿Cuántos recuerdos habrán guardados en la memoria, recuerdos de antaño que ahora no recuerdo?
¿Cuántos recuerdos se habrán perdido en ese inmenso almacén que es la memoria y cuanto daría por hacer un largo repaso de todos esos recuerdos que una vez fueron y ya no son?
Me imagino riendo, emocionándome, sorprendiéndome, llorando, asustándome y
hasta avergonzándome ante el recuerdo de esos trozos de vida que ayer fueron
realidad y hoy sólo son recuerdos olvidados, recuerdos entrañables nadando sin
rumbo ni objetivo en ese gigantesco mar del olvido, donde sobran las palabras,
las ideas, los hechos y hasta los recuerdos.






