viernes, 31 de mayo de 2013

Amores Platonicamente Imposibles

 Detrás de los muchos ojos que te observan, mis ojos fijas no dejan de captar tu mirada perdida, el mundo parece ser tu tarima, así, tan inalcanzable como impredecible te pierdes entre la multitud. Con temor a reconocerlo, me enamoré de una sombra que no se materializa sino en mis sueños y pensamientos.

A veces me pongo a pensar, ¿Será que es posible que el amor pueda existir sin ese sentimiento de reciprocidad? ¿Se puede catalogar como amor esa sensación de sonreír con solo pensar en esa sombra de mis sueños? ¿Existe la palabra “Amar” solo con un intercambio de miradas, palabras, fluidos y saliva? Las respuestas se interpretan de manera personal. Mi especialidad no es definir, es experimentar, disfruto de lo poco a lo que podría tener acceso y de lo mucho que te guardo en mi pensamiento.

Tú imagen varonil refleja lo que todas y todos quieren poseer pero que solo tú sabes compartir, me envuelve. Esos ojos que deslumbran seguridad sé que muchas veces quisieran simplemente ver una buena cabecita a tu lado para acurrucar y acariciar. Eso que tu sabes transmitir, solo yo se captar y que siempre voy a callar. Te has convertido en lo que representas para muchos e intentas disimular para algunos.
Tú vas caminando por la vida sin que ella te camine a ti. Seduciendo, conquistando sin tocar, enamorando sin mirar y decidido a crear una fortaleza más fuerte donde puedas verte cada vez más inalcanzable, dominado por un alter ego que pocas veces has sabido controlar. Logrando que esa magia que te envuelve logre hechizarme, enamorarme y hasta asfixiarme.

Y así te conocí. Un día de esos donde la suerte se encarga de rondarte, donde mi integridad no me dejo demostrarte el grito interno y la alegría que sentía. 

Una foto fue el inicio de un sinfín de juegos que rondaron muchas conversaciones. Las posibilidades de ser tu “amigo” estaban encima de la mesa. Agradecido y Bendecido como en todo lo que hago, entré en tu mundo sin notarlo, sin que supieras que poco a poco ocupaba un espacio pequeño en esa mente absurda y abstracta que se entretenía con besos caricias diarias de un chico de turno.

En tu mundo repleto de pretendientes, de admiración, donde muchos mueren por mis palabras y otros por tu mirada estamos, seguimos, jugamos, crecemos, padecemos y respiramos. En alguno que otro sueño nos conseguimos y hacemos de las nuestras, siento tu respirar en la parte baja de mi espalda y tú disfrutas de mis besos en tu nuca, sientes como mis dedos cuentan una a una tus pecas y tu mirada se clava en mi entrepierna, rodeados de un sinfín de elementos que se pierden en la situación.

Conseguí la fórmula mágica para detener el tiempo por segundos, para cambiar una cara triste en una repleta de sonrisas, para dejar que el umbral de lo platónico me invada y logre llegar al clímax, aunque a diario sigamos sin cambiar nuestras vidas reales, caminando de la mano sin tocarnos pero sintiendo como se llena ese espacio vacío en mi cama cada vez que invades los sueños en mi almohada.

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