Sabes que, creo que al final
tenías razón, cuando me dijiste que sí, ¡nos queríamos!, pero no funcionábamos,
si tenías razón, Yo preferí no admitirlo porqué a esa altura, todo lo que
te daba se rompía, y todo lo que me devolvías ya no andaba, pero tenías razón,
recuerdo que lo dijiste como un hallazgo, como si de un momento a otro por fin
lo entendíamos.
El amor no es malo ni
perjudicial, enamorarnos no es molesto,
ni dañino, y el corazón ni se achica ni se rompe, pero igual le tenemos miedo a
enamorarnos. Estabas hablando de nosotros, yo lo supe, pero preferí ignorarlo,
hoy que ya pasó más de un año entiendo que debí darte la razón y terminar de
enamorarme o de irme.
El final se acercaba predecible,
a simple vista, cuando entre juegos nos
preguntamos, si terminamos ¿Qué pasaría?, y respondiendo nos dimos cuenta que
no sería tan grave si eso pasara ¡y eso es gravísimo! mi gordo, el tiempo pasaba, y solo
esperábamos que parara la música para ver quien se quedaba sin sillas. Con el
tiempo dejamos de reconocernos, de abrazarnos, dejamos de soñar con un futuro,
y dejamos de hablar sobre terminar, pero no de pensarlo.
Te soy franco no sé qué puedo
hacer, seguramente esperabas que esta carta te diera la certeza de algo, pero
no, esta carta dice lo que dice, y hasta allí. Sin embargo sabes que mi mente
vuela en ideas, que concentrarme es imposible muchas veces en mi mundo bizarro,
mas escribir me ayuda, a pensar, a no enredarme. Me ayuda a recordarme porqué te espero cada tarde y porqué te elijo cada noche, Tú sabes bien que le
tengo miedo al olvido, a la rutina, al conformismo, a lo normal y a los ríos...
Esto último no importa.
Sé que de ti no me puedo olvidar,
y sé que si me voy te tengo que llevar, y además que es eso de irse porqué las
cosas no funcionan, que es eso de escaparse. Sabes que, ¡yo me quedo!, si lo
decidí yo me quedo, y no me quedo por ti, sino por nosotros, me quedo por lo
que todavía nos falta, me quedo porqué
junto a ti en el campo yo quiero una casa, y quizás hasta me bañe contigo en un río cuando nos levantemos tempranito. Me quedo porque dormir abrazados vale la pena aunque cueste
tanto, porque podemos tener los tripochos, porqué el olvido no existe, porqué
el conformismo es para mediocres y porqué lo normal, es para amores
normales.
Al final sé que hacer, ¡yo me
quedo!


No hay comentarios:
Publicar un comentario